El fantasma de un beso...
Amor mío... Cada mañana, te veo bajar la escalera, arrastrando los pies, tan cansado... Vives entre las sombras, solamente de noche, pues has decidido no regresar jamás bajo el sol... Tu piel, de tan blanca, es casi translúcida, y en tu pelo, antes tan negro, predomina el gris...Antes, hace tiempo, eras feliz, con un trabajo lejos, en la gran ciudad, coche de empresa, clientes, siempre pegado al móvil, con el portátil, la agenda, las llaves, siempre con prisa por llegar a ninguna parte... Nos conocimos, nos enamoramos y nos casamos en seis meses, una secreta prisa nos embargaba el ánimo...Fuimos felices, lo recuerdas, mi amor... ¡Qué hermoso fue nuestro viaje de bodas, Venecia, París! Olvidarnos de todo y de todos, durante quince días, Descansando, en aquella cabaña, junto al mar que tanto amabas, escuchando el arrullo de las olas, canción de amor eterno reservada a los amantes...Mi amor... Tantos planes que teníamos... Mi embarazo fue casi un regalo del cielo, pues nadie apostaba por nosotros, por la edad... ¡Tu cara, cuando el test dio positivo, la felicidad irradiando de los dos, como una luz, una fuerza que unía nuestros cuerpos y nuestras almas!¿Recuerdas las tardes que pasamos juntos, mirando y comparando marcas y modelos de cochecitos, cambiadores ergonómicos, patucos, cunitas...?¿Recuerdas tu ilusión cuando nos dijeron que eran dos, gemelos, y tú comentabas que te cortarías la coleta, pues esos dos corazones completaban nuestra familia?Pero nunca nacieron... Fue un estúpido accidente...Una mañana de septiembre, salimos a navegar, como tantas veces, en el pequeño velero alquilado, al que llamabas \"Libertad\"... Una fuerte ráfaga de viento volcó la nave, el mar se encrespó... y mientras, inconsciente,me hundía, te escuchaba gritar mi nombre contra el mar...Dos días después, las aguas devolvieron mi cuerpo a la orilla, al menos, pudiste llorar por nosotros, decirnos adiós... Siempre te echaste la culpa del accidente, por salir a navegar cuando faltaba tan poco para el nacimiento, por alejarnos de la orilla, por encontrar la corriente, por la ráfaga de viento... por seguir entre los vivos... Amor mío... Han pasado treinta años, de soledad, de tristeza, lo dejaste todo por mí, tu trabajo en la ciudad, tu vida, y te viniste a este faro, perdido en medio de la nada, vigilando, noche tras noche, el rumbo de los barcos, alumbrando las mismas aguas en las que perdimos la vida, pues tú también te ahogaste conmigo en el mar...Noche tras noche, y mañana tras mañana, has notado el fantasma de mi beso, el beso de un fantasma, en el cuello, en los labios... Mas esta noche, mi amor, es distinto... Tu corazón, cansado de latir en el vacío, se ha parado... Me inclino sobre ti, y te beso...Y me respondes... Mientras lentamente, te incorporas, joven, enamorado, fuerte, y abandonamos juntos la vida...Amor mío... Qué larga ha sido la espera para ti... y qué breve para mí, pues no hay tiempo en la muerte... ahora, miramos juntos el amanecer, los colores del nuevo mundo que se abre para nosotros, y nos besamos, fantasmas enamorados, que recuperan, lenta y dulcemente, el tiempo perdido...Que nadie jamás te diga, que el amor no derrota a la muerte...
Para otorgar puntos debes Iniciar sesión
Votos: 2 | Puntos: 10
Volver | Subir | [Imprimir] | [Enviar por email]
|
|